La Oveja Negra de la Familia

Vivimos en una sociedad donde la etiqueta de lo que es “bueno” y lo que es “malo” define nuestro comportamiento. Esa categorización está basada en argumentos subjetivos que tienen que ver con la cultura, los valores, la fe, etc; es decir, son conceptos distintos para todas las poblaciones. Basados/as en esas creencias, señalamos a las personas que no se ajustan a las reglas o normativas sociales, y eso también ocurre dentro de núcleo familiar, señalamos a esa persona que no cumple con la imagen idealizada de lo que esperan de ella, y esta se convierte en la llamada “Oveja Negra”. Muchas veces cargar con esa etiqueta, socialmente significa desprestigio, deshonra, desobediencia.

Pero si cambiamos de mirada, sin posicionarnos, nos permitimos acceder a otro tipo de información, comprendiendo que todos/as somos parte dentro del sistema y cumplimos un rol, y que todas las conductas tienen una razón de ser. Para llegar a este tipo de mirada, debemos eliminar el juicio y mirar a estas Ovejas Negras como esa expresión de todo aquello que en la familia está desesperadamente buscando un cambio.

Estas personas se atreven a desafiar los estatutos, a elegir lo que quieren para su vida, descartando las reglas impuestas porque ya no se ajustan a su realidad. Se sienten satisfechas por tener su propia voz, sus valores y tomar decisiones, pero también cargan con múltiples pensamientos, opiniones y juicios sociales que son pesados de sobre llevar.

¿Sentís que sos Oveja Negra?

· Te sientes diferente a los demás miembros, y/o los demás miembros de la familia te sienten diferente.

· Expones lo que piensas sin miedo de la respuesta que te puedan dar, y sin intensión de cambiar a nadie.

·  Estás seguro/a de tus valores, indiferentemente de los que las demás personas tengan, o consideren que son los adecuados.

·   Estableces límites claros y pides respeto.

·   No te adaptas a las normas o tradiciones.

·  Buscas revolucionar creencias y quieres acabar con las historias repetitivas de tu árbol familiar.

Si respondiste positivamente a dos o más de los anteriores ítems, posiblemente seas considerado/a como tal, y frente a esta condición quisiera compartirte que “no hay verdad universal”, todos/as nos construimos a nosotros mismos/as y cada proceso en dicha construcción es individual y único.

Quizá uno de los puntos más importantes de sentirte la persona que no encaja en tu familia, es saber que eres la pieza que puede generar un cambio en patrones familiares que vienen repitiéndose generación tras generación. Aunque esto no debe verse como una carga sobre tus hombros, simplemente debes mantente coherente con lo que sientes, piensas y actúas. El sistema siempre va a buscar equilibrarse, y respetar tu “diferencia”, es la mejor forma de colaborarle. Acepta lo que eres y acepta también a quienes te rodean, pero continúa tu camino, no siempre seguir al rebaño otorga la felicidad.

Desde las Constelaciones Familiares, la oveja negra es esa alma que viene a proyectar aquello que en la familia manifiesta la necesidad de sanar, muchas de las veces están ligado a traumas, dolores y/o miedos en nuestro árbol genealógico, por ejemplo, buscan compensar: miembros excluidos, secretos de familia, falta de la figura paterna-materna, infidelidades, violencia intrafamiliar, patrones marcados de escasez, dependencias afectivas etc.

Al respecto, Bert Hellinger apunta:

Las llamadas “Ovejas Negras” de la familia son en realidad, buscadores natos de caminos de liberación para el árbol genealógico de la familia. Las “ovejas negras” son aquellos miembros del árbol genealógico que NO se adaptan a las normas o tradiciones del Sistema Familiar, Las “ovejas negras” son aquellas que desde pequeñas buscan constantemente revolucionar las creencias infundadas, yendo en contravía de los caminos marcados por las tradiciones familiares, son aquellas criticadas, juzgadas e incluso rechazadas, esas que por lo general, son las llamadas a liberar el árbol de historias repetitivas que frustran a generaciones enteras.

Las “Ovejas Negras”, son aquellas que no se adaptan, son las que gritan rebeldía, son aquellas que reparan, desintoxican y crean una nueva y florecida rama Aquellas que toman todos los incontables deseos reprimidos, los sueños no realizados y talentos frustrados de nuestros ancestros, los toman en sus manos y hacen lo necesario por realizarlos. Entonces, el árbol genealógico, por inercia, querrá seguir manteniendo el curso castrador y tóxico de su tronco, lo cual hace de su tarea una labor difícil y conflictiva (más no por eso imposible de revertir)


Si definitivamente te identificas con este personaje llamado Oveja Negra, no permitas que nadie, absolutamente nadie, te haga dudar. “Cuida de tu “rareza” como la flor más preciada de tu árbol y recuerda, TÚ eres el sueño realizado de todos tus ancestros”.

Melania Orozco Calvo

BioConstelaCR

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